Eclipse, invasión

por Rafael Balanzá

Porque de ambas cosas hemos tenido suficiente en agosto, me parece. Demasiado, incluso, de las dos, diría yo. Viajábamos por la A7 que conecta Alicante con Murcia (esposa, hijo y el que suscribe) cuando apareció en un luminoso por encima de la carrocería del coche, y de nuestras cabezas, la siguiente advertencia: “Prohibido conducir con gafas para el eclipse”. Os lo juro. Sé que estáis acostumbrados a mis hipérboles, a mis sarcasmos. Nada de eso. Es la pura verdad… la pura demencial y apabullante verdad lo que os cuento. ¿Piensa la Dirección General de Tráfico que somos personas con capacidades alternativas? Es decir, ¿cree el Gobierno de la nación que somos retrasados? Lo cree, sin duda. Y tiene buenas razones para creerlo, teniendo en cuenta que conoce de sobra a sus votantes. Pero –¡ojo!- el aviso sería el mismo si gobernara la oposición, que también conoce a los suyos.

Pepe Montijo, uno de los más carismáticos y originales artistas plásticos con los que contamos en Murcia, nos envió un WhatsApp de voz describiendo en clave de aguafuerte berlanguiano (o de esperpento valleinclanesco) el ambiente delirante que por lo visto reinaba en la capital aquella tarde: vendedores de la ONCE y mercaderes chinos tratando de hacer su agosto en competencia frenética. Colas interminables de ciudadanos movilizados por las noticias machaconas, repetidas durante semanas, y que generaron un clima, no de encomiable y razonable curiosidad científica, sino de histeria milenarista. Eso nos contaba Pepe. Nosotros habíamos huido a la playa.

Y el otro tema del verano ha sido la invasión de Ceuta, claro. Se trataba de demostrar que ochenta mil desgraciados sin armas bastan y sobran para tomar una ciudad española a toque de nefir. Objetivo logrado, de modo inconcuso y apodíctico. Parten los organizadores –esos monárquicos con chilaba- de la base de que somos un país cuyo Estado piensa que un número significativo de sus hispano-Homers se lanzaría a la autovía a conducir con gafas de eclipse de no ser seriamente disuadidos de hacerlo.

Mi recomendación para este curso: apurad los canapés y los cubatas, porque la fiesta se acaba. No sé si serán rusos, ciborgs, la IA o extraterrestres, pero sé que vendrán a por nosotros y nos practicarán la eutanasia colectiva. Y además nos cobrarán por ello. Cuando el eclipse de la inteligencia abre las puertas a los invasores, ningún buenismo, ninguna indignación de tienda de campaña, ningún partido rosa de  barbies progres, y tampoco la colección de madelmanes a caballo que se fajan el costillar con la bandera, ni gobierno ni oposición de tontos, por los tontos y para los tontos (parafraseando a Lincoln, que me lo puso a huevo) podrá salvarnos. Y si pensáis que soy poco clemente con mis paisanos, vuelvo a recomendaros que leáis a Thomas Bernhard. Él convirtió en soberbia literatura los usos y costumbres de otro país europeo abarrotado de mediocres, corruptos y majaderos, que hoy se recuesta, como perra vieja, a los pies de la ultraderecha global… Pero de eso ya hemos hablado alguna vez y, además, prefiero empezar la temporada con suavidad, que el verano todavía no se ha ido del todo.

Más por Conocer. Apre(h)ender al autor. Rafael Balanzá

Más por Conocer. Apre(h)ender al autor. Rosa Lentini

Conocer al Autor República Dominicana

Dequevalapeli